Explore "Génesis del mar" by Jules Michelet on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las medusas y los moluscos han sido, por lo general, inocentes criaturas, podríamos decir muchachos, y yo he vivido con ellos en un mundo apacible. Hasta ahora hemos visto pocos carnívoros. Aun aquéllos obligados á vivir así, sólo destruían para sus imprescindibles necesidades, y la mayor parte vivían á expensas de la vida apenas comenzada, de átomos, de jalea animal, inorgánica. Por lo tanto no se conocía el dolor; no había crueldad ni cólera en ellos. Sus almitas tan suaves, no dejaban de tener un rayo, la aspiración hacia la luz, hacia la que nos llegaba del cielo y hacia la del amor, revelada en llama cambiante que de noche es el encanto de los mares.
Ahora tengo necesidad de penetrar en un mundo mucho más sombrío: la guerra, el asesinato. Debo confesar que, desde el principio, desde la aparición de la vida, apareció la muerte violenta, depuración rápida, útil purificación, pero cruel, de cuanto languidecía, se arrastraba ó hubiera languidecido, de la creación lenta y débil, cuya fecundidad habría llenado el globo.