Explore "Génesis del mar" by Jules Michelet on Textopian. Read with annotations and highlights.
El libre elemento, el mar, debe tarde ó temprano crearnos un ser á su semejanza, un ser eminentemente libre, escurridizo, onduloso, flúido, que se deslice á imagen de las ondas, pero en quien la movilidad maravillosa proceda de un milagro interior, todavía más grande, de una organización central, fina y sólida, muy elástica, no parecida á la de ninguno de los seres conocidos hasta el día.
El molusco que se arrastra sobre su abdomen fué el pobre siervo de la gleba. El pulpo, con todo su orgullo, su hinchazón, su ronquido, mal nadador y andarín nulo, no deja de ser por eso el siervo de la casualidad: sin su potencia de embotamiento no hubiese podido vivir. El bélico crustáceo, sucesivamente tan grande y tan pequeño, ya terror, ya irrisión de los demás, sufre las muertes alternativas en que hace el papel de esclavo, de presa y aun de juguete de los más débiles.