Explore "De la constancia del sabio" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Refiere Crisipo que se indignó uno contra otro porque le llamó carnero marino.
Y en el Senado vimos llorar a Fido Cornelio, yerno de Ovidio, porque Corvulo le llamó avestruz pelado: había tenido valor contra otras malas razones que le infamaban las costumbres y la vida, y con ésta es le cayeron feamente las lágrimas; tan grande es la flaqueza del ánimo en apartándose de la razón.