Explore "Yo fui kovacsizado" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Esta vida idílica un día se vio interrumpida por un ardor en la zona lumbar y por una manifiesta repugnancia a doblarme por el eje. Nada -me dije- que escape a las virtudes de una buena faja de lana, porque un escritor deportista sabe que el lumbago acecha a los atletas y que hay que contar con su visita.
Pero era un lumbago extraño: en lugar de estarse quieto bajo la faja, se desplazaba y en poco tiempo me infestó los glúteos y los cuadriceps. Cuando me llegó a los pies, dejándome los tobillos entumecidos por el camino, creí sonada la hora de pedir auxilio a la medicina y acudí a mi médico de cabecera, hombre miope en muchos sentidos y valenciano en uno sólo.