Explore "Las guerras de los judíos" by Flavio Josefo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Viendo Agripa que la muchedumbre infinita de los enemigos tenía tomados los montes en derredor y que los romanos no estaban seguros de peligro, quiso tentar con palabras a los judíos, pensando que o le obedecerían todos para dejar la guerra, o si algunos en esto contradijesen, él los haría llamar y les diría que se apartasen de aquel propósito. Así que de sus compañeros envió allá a Borceo y a Febo, que sabía ser de eflos muy conocidos, para que les ofreciesen la amistad de Cestio por pleitesía, y cierto perdón que de los pecados les otorgarían los romanos, si dejadas las armas quisiesen acuerde con él.
Mas los escandalosos, por miedo de que la muchedumbre, con esperanza de la seguridad, se pasaría a Agripa, determinaron matar a los embajadores, y mataron a Febo antes que hablase Palabra; Borceo huyó herido, y los escandalosos, hiriendo con palos y con piedras, compelieron a los populares que tenían aquesta hazaña por muy indigna, que se metiesen en la ciudad.