Explore "Las guerras de los judíos" by Flavio Josefo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Permaneciendo los de Jotapata y sufriendo las adversidades contra toda esperanza, pasados cuarenta y siete días, los montes que los romanos hacían fueron más altos que los muros de la ciudad.
Este mismo día vino uno huyendo a Vespasiano, el cual le contó la poca gente y menos fuerza que dentro había, y cómo fatigados y consumidos ya con las vigilias y batallas que habían tenido, no podían resistirles más; pero que podían todavía ser presos todos con cierto engaño, si querían ejecutarlo; porque a la última vigilia de guarda, cuando a ellos les parecía tener algún reposo de sus males, los que están de guarda se vienen a dormir, y decía que ésta era la hora en que debía dar el asalto.