Las guerras de los judíos coverCAPÍTULO 10
CAPÍTULO 10

PARTE VI

De cómo Vespasiano fué elegido emperador

CAPÍTULO 10Visible text2 paragraphs
No faltaron males a los romanos en este mismo tiempo, porque Vitelio había venido de Germania con ejército y muchedumbre de otra gente; y como no pudiesen caber en el lugar y alojamiento que les había sido señalado, servíase de toda la ciudad como de tal, y llenó todas las casas de gente de armas. Como éstos viesen las riquezas de los romanos, cosa muy nueva delante de ellos, espantados al ver tanto oro y tanta plata, apenas podían refrenar su codicia, de tal manera, que ya se daban a robar y mataban a los que trabajabn en defenderse e impedírselo. Ls cosas, pues, de Italia, en tal estado estaban.
Habiendo ya Vespasiano destruido todo cuanto cerca de Jerusalén había, volvíase hacia Cesárea, y entendió las revueltas de los romanos, y que Vitelio era el príncipe de ellas. Con esto recibió gran enojo, no porque no supiese también sufrir el imperio de otro como imperar él mismo, pero por tener por señor muy indigno aquel que se había alzado con el imperio. No podía, pues, sufrir este dolor con el tormento que le daba, ni podía tampoco entender ni dar razón en otras guerras, viendo que su patria era destruida.