Explore "Memorias de un Vagón de Ferrocarril" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ha transcurrido mucho tiempo desde mi primer viaje, y mentiría si dijese que he sido feliz. La vida me maltrató bastante, trabajé sobrado y la realidad estuvo siempre en déficit doloroso con el ensueño. Vivir es echar a perder una ilusión.
Como nací aristócrata, detesto al populacho, en quien la inclinación a lo feo es instintiva. Aborrezco esos individuos, enriquecidos por una pirueta de la Fortuna, pero desprovistos de cultura social, que ensucian con el betún o el barro de sus botas y la grasa de sus meriendas la pulcritud de mis divanes, y tiran sus colillas encendidas, y escupen en mi alfombra. ¡Oh! La primera vez que recibí un salivazo, hubiese querido descarrilar, romperme en mil pedazos, morir.