Memorias de un Vagón de Ferrocarril

Memorias de un Vagón de Ferrocarril

La novela se presenta como las memorias autobiográficas de un vagón de ferrocarril de primera clase, "El Cabal", construido en los talleres franceses de Saint-Denis y ensamblado en Irún, donde adquiere conciencia propia a través del trabajo de los obreros que lo forjaron. El vagón narra su despertar a la vida, dotado de una sensibilidad que le permite ver, oír y sentir todo cuanto ocurre en su interior, y expone su propia cosmogonía sobre la Vida y la Muerte como transformaciones de una misma Fuerza universal. Tras su bautismo de fuego en la línea Madrid-Hendaya, formando parte del expreso junto a la locomotora "La Recelosa" y a otros vagones como "El Tímido", "Doña Catástrofe" y "El Presumido", atraviesa túneles, puentes y la frontera pirenaica, ganando el apodo de "El Cabal" tras demostrar su resistencia. A lo largo de años de servicio recorre las principales rutas de España —Madrid-Hendaya, Galicia, Asturias, Sevilla, Valencia, Barcelona— y va acumulando en su memoria las historias de los viajeros que transporta: amantes furtivos, un cajero fugitivo que se suicida, un marido celoso, la tonadillera Conchita "la Bruja" y el dramaturgo Ricardo Méndez-Castillo, y el episodio de la sortija perdida de Carmen, la esposa infiel de don Adelardo. Presencia también el suicidio de un hombre bajo sus ruedas, hecho que le sume en el remordimiento, y protagoniza un asalto cometido por cuatro bandidos franceses —Cardini, Jacobo Dommiot, Mauricio y "el bello Raúl"— que desvalijan a los pasajeros y matan a un novillero, tras lo cual el vagón queda retenido por la justicia en Burgos y es separado de sus antiguos compañeros de convoy. Reparado, pasa a servir en el "correo" de Madrid a Coruña, donde su carácter se dulcifica y aprende a apreciar la vida más pausada, las estaciones pequeñas y los tipos humanos que clasifica con detalle: el viajero madrugador, el soñoliento, el galante, el que ronca y el que nunca duerme. En esa nueva etapa conoce la historia de amor entre don Rodrigo y Raquel, amantes que viven separados entre Valladolid y La Coruña y se reencuentran periódicamente en sus vagones, relación que el vagón defiende frente al conservador "Dos-Caras". El relato concluye con una descripción del paisaje de la Meseta Central castellana y de la ruta hacia Galicia a través del Paso de Manzanal, momento en el que el texto proporcionado se interrumpe.

By Eduardo Zamacois · First published 1872 · Genre: Historical Fiction, Adventure, Drama · 28 chapters · 129.765 palabras

Primeras líneas

Nací, por fortuna mía, vagón de primera clase, y mi ejecutoria acredita / la reciedumbre y nobleza de mi origen. En las buenas estaciones / provincianas, y más aún en las fronterizas, donde abundan los tipos / cosmopolitas acostumbrados a viajar, mi aspecto prócer y la pátina / obscura que me dieron, primero mis barnizadoras y luego la cruda / intemperie y el polvo de los caminos, dicen mi largo historial vagabundo / y atraen la curiosidad de las gentes.

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Memorias de un Vagón de Ferrocarril figura en Textopian como novela de Eduardo Zamacois, con fecha de 1872 d. C.

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