Explore "La búsqueda del santo Grial" by Anonymous on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuenta ahora la historia que cuando el Buen Caballero se separó de Perceval, después de haberle protegido de los veinte caballeros que le atacaron, tomó el gran camino del Bosque Devastado y erró muchas jornadas, ora hacia adelante, ora hacia atrás, tal como le llevaba la ventura, y encontró muchas aventuras a las que dio fin, de las que la historia no hace ninguna mención, porque habría sido demasiado si quisiera contar cada una. Después de que el Buen Caballero cabalgó durante mucho tiempo por el reino de Logres, por todos los lugares donde había oído decir que había aventuras, se alejó y cabalgó hacia el mar, tal como le vino en voluntad y sucedió que pasó ante un castillo, en el que se iba a celebrar un torneo digno de admiración; había tanta gente fuera, que los de dentro se daban a la fuga, pues los extraños eran más y mejores caballeros.
Cuando Galaz vio que los de dentro se encontraban así de mal y que los matarían a la entrada del castillo, se volvió hacia ellos, dispuesto a ayudarles; bajó la lanza y picó el caballo con las espuelas; golpea al primero que encuentra con tanta fuerza que le hace caer a tierra y la lanza vuela en trozos; toma la espada con la mano, como el que bien sabe valerse, y golpea allí donde ve la mayor aglomeración y comienza a abatir caballeros y caballos y a hacer tales maravillas de armas que todos los que lo vieron lo consideraron hombre valiente. Galván y Héctor, que habían venido juntos al torneo, ayudaban a los de fuera, pero tan pronto como vieron el escudo blanco y la cruz bermeja se exclamaron: