Explore "Vida de Don Quijote y Sancho" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dejemos lo del mozo de mulas, que no nos importa.
Reunida toda aquella gente, quedóse Don Quijote a hacer la guardia del castillo. Y el demonio, que no descansa, insinuó a la hija de la ventera, la de la sonrisa, y a Maritornes, que hiciesen una burla a Don Quijote, en pago de su guardia.