Explore "Vida de Don Quijote y Sancho" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y luego que Maritornes le soltó, temerosa de lo que sucediese, Don Quijote _subió sobre Rocinante, embrazó su adarga, enristró su lanza_ y retó a quien dijese que había sido con justo título encantado. ¡Bravo, mi buen hidalgo!
Procure siempre acertarla / el honrado y principal; / pero si la acierta mal, / defenderla, y no enmendarla