Sobre el fascismo by Antonio Gramsci — Read

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El concepto puramente italiano de "subversivo" puede ser definido así; una posición negativa y no positiva de clase: el "pueblo" siente que tiene enemigos y los identifica sólo empíricamente en los conocidos como señores. En el concepto de "señor" hay mucho de la antigua aversión del campo por la ciudad, y el vestido es un elemento de distinción fundamental; existe también la aversión contra la burocracia, en la que se ve únicamente al Estado: el campesino, incluso el mediano propietario, odia al "funcionario", no al Estado, al que no comprende, y para él éste es el "señor" aun cuando económicamente el campesino sea superior a él, de donde nace la aparente contradicción de que para el campesino a menudo el señor es un "muerto de hambre". Este odio "genérico" es aún de tipo "semifeudal", no moderno, y no puede ser presentado como documento de conciencia de clase; es apenas su primer vislumbre, es sólo la posición negativa y polémica elemental; no sólo no se tiene conciencia exacta de la propia personalidad histórica, sino que ni siquiera se tiene conciencia de la personalidad histórica y de los límites precisos del propio adversario. Las clases dominadas, estando históricamente a la defensiva, no pueden adquirir conciencia de sí más que por negación, a través de la conciencia de la personalidad y de los límites de clase del adversario: pero precisamente este proceso es aún crepuscular, al menos a escala nacional.

Otro elemento para comprender el concepto de "subversivo" es el del estrato conocido con la expresión típica de los "muertos de hambre". Los "muertos de hambre" no son un estrato homogéneo, y es posible cometer graves errores en su identificación abstracta. En las aldeas y en los pequeños centros urbanos de ciertas regiones agrícolas existen dos estratos distintos de "muertos de hambre": uno es el de los "jornaleros agrícolas"; el otro, el de los pequeños intelectuales. Estos jornaleros no tienen como su característica fundamental su situación económica, sino su condición intelectual-moral. El campesino típico de estas regiones es el pequeño propietario o el aparcero primitivo (que paga el alquiler con la mitad, el tercio o incluso los dos tercios de la cosecha según la fertilidad y la posición de la propiedad), que posee algunos instrumentos de trabajo, la yunta de bueyes y la casita que a menudo se ha construido él mismo en las jornadas no laborables, y que se ha procurado el capital necesario o con algunos años de emigración, o yendo a trabajar a las minas, o con algunos años de servicio en los carabineros, etcétera, o sirviendo algunos años como criado de un gran propietario, esto es, "industriándose" y ahorrando. El "jornalero", por el contrario, no ha sabido o no ha querido industriarse y no posee nada, es un "muerto de hambre", porque el trabajo por días es escaso y no permanente.

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