Sobre el fascismo by Antonio Gramsci — Read

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En la conmemoración de Giolitti (muerto el 17 de julio de 1928) escrita para el Journal, des Débats, Maurice Pernot dice: "Él tomó como punto de partida una idea original y seguramente justa: en el momento en que se delineaban en Italia dos fuerzas nuevas, esto es, una burguesía emprendedora y una clase obrera organizada, era preciso sustituir los viejos gobiernos de partido por un gobierno de opinión pública y hacer participar a estas dos fuerzas en la vida política del país". La afirmación no es exacta ni en general ni en algunos de sus detalles. ¿Qué quiere decir "sustituir los gobiernos de partido por un gobierno de opinión pública"? Significa sustituir el gobierno de "ciertos" partidos por el gobierno de "otros" partidos. En este caso concreto, en Italia, significaba destruir las viejas camarillas y conventículos particularistas, que vivían parasitariamente apoyados en la policía estatal que defendía sus privilegios y su parasitismo, y determinar una participación más amplia de "ciertas" masas en la vida estatal a través del Parlamento. Para Giolitti, quien representaba al norte y a la industria del norte, era preciso destruir la fuerza restrictiva y asfixiante de los propietarios de tierras, para dar a la nueva burguesía mayor cabida en el Estado, e incluso elevarla a la dirección del Estado. Giolitti obtuvo esto con las leyes liberales sobre la libertad de asociación y de huelga, y debemos señalar cómo en sus Memorias insiste especialmente en la miseria de los campesinos y en la avaricia de los propietarios. Pero Giolitti no creó nada: "comprendió" que era necesario conceder a tiempo para evitar males peores y para controlar el desarrollo político del país, y lo logró. En realidad, Giolitti fue un gran conservador y un hábil reaccionario, que impidió la formación de una Italia democrática, consolidó la monarquía con todas BUS prerrogativas y ligó a la monarquía más estrechamente a la burguesía mediante el fortalecido poder ejecutivo que permitía poner al servicio de los industriales todas las fuerzas económicas del país. Fue Giolitti quien creó así la estructura contemporánea del Estado italiano; y todos sus sucesores no han hecho más que continuar su obra, acentuando este o aquel elemento subordinado.

Que Giolitti desacreditó el parlamentarismo es verdad, pero no precisamente en el sentido que sostienen muchos críticos; Giolitti fue un antiparlamentarista, y trató sistemáticamente de evitar que el gobierno se convirtiese de hecho y de derecho en una expresión de la asamblea nacional (que por otra parte en Italia era débil por la existencia del Senado tal como está organizado); así se explica que Giolitti fuese el hombre de las "crisis extraparlamentarias". Que el contraste entre el Parlamento como se pretendía que era y como era realmente, o sea poco menos que nada, haya desacreditado al parlamentarismo, era inevitable que sucediese; pero fue la lucha contra el parlamentarismo por parte de Giolitti, y no el ser él parlamentarista, lo que desacreditó al parlamentarismo. (Un gesto "parlamentarista" de Giolitti fue el discurso de Cuneo sobre el artículo 5 de la Constitución, pero se trató de una maniobra para desconcertar a los adversarios políticos: de hecho Giolitti no hizo nada al respecto cuando subió al poder).

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