Explore "El Saludo de las Brujas" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
El criado de Felipe tenía orden de no volver de casa de Rosario sin respuesta a la carta que llevaba. A fin de evitar que le dijesen que la sobrina de Viodal había salido, escogió la hora de la mañana para entregar la misiva. Volvió poco antes de las doce y entró, asaz mohíno, en el despacho donde Felipe tenía abierto un libro, pero no leía. Y a la afanosa pregunta de su amo, respondió con visible temor de ser reprendido:
-La señorita Rosario dice… que ya contestará.