Explore "Memorias de un Vagón de Ferrocarril" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Cuánto envejecen la lucha y el miedo a morir! Las emociones que nos da / el peligro, ¡cuán hondamente se clavan en el alma! . Yo, al emprender / mi primer viaje, era un niño, y al arribar a Madrid, catorce horas / después, podía considerarme mayor de edad. Estaba cansado, cubierto de / humo y de polvo, trágicamente sucio por fuera y por dentro, pero / engreído de mi aguante. Toda una noche mis rodajes trabajaron sin / recalentarse, y mi dínamo, mi calefacción y mis tuberías para la / limpieza, funcionaron bien. Por tanto, mi valor, como el de los / militares que fueron a campaña, estaba "probado"; lo que otro vagón / hiciese, podía hacerlo yo. Mi personalidad, congestionada de amor / propio, se había puesto en pie.
Todavía el furgón de cola corría bajo la marquesina de la estación de / Irún, cuando El Tímido, que iba detrás de mí, comenzó a temblar. Su / miedo me turbó.