Explore "Memorias de un Vagón de Ferrocarril" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
En unas revistas ilustradas olvidadas sobre mis asientos, he leído / artículos laudatorios acerca de la última obra del escultor montañés / Pedro Juan, el cual, cuando yo trabajaba en la línea de Hendaya, viajó / diferentes veces conmigo hasta Miranda de Ebro, y de cuyo rostro / aguileño y palidísimo, flaco, como consumido por las brasas de sus ojos / extraordinarios, recuerdo muy bien. Los críticos celebraban con un / ahinco que acreditaba la sinceridad de sus elogios, la expresión, la / emoción palpitante, "la elasticidad de carne viva" -- palabras suyas -- que / el artista genial trasmitía a la piedra.
Sin duda todos aquellos ditirambos eran justos, y yo los aprovecho para / fortificar lo que en diversos pasajes de este libro expuse a propósito / de las vibraciones de inteligencia, de voluntad, de memoria y de / sensibilidad física, que el hombre comunica a cuantos objetos le / acompañan habitualmente. Si un escultor, por ejemplo, con sólo el / esfuerzo de su inspiración y de sus manos, infunde a un pedazo de mármol / el calor de su alma, ¿cómo negar esa constante y certera "transfusión de / alma" -- llamémosla así -- con que a lo largo de los años las personas, / soslayadamente, vivifican sus trajes, sus muebles y las habitaciones en / que habitan? Sin maliciarlo el hombre divide su tesoro vital en dos / partes, de las cuales se reserva la mayor, y la otra, que se le escapa / por los ojos, y por la punta de los dedos y con el calor de su propio / cuerpo, es la que reparte, la que difunde alrededor suyo y queda / adherida a las cosas. He ahí el por qué los trajes recién salidos de las / sastrerías son "fríos", por bien confeccionados que estén; y por qué las / novelas autobiográficas, por sencillo que sea su argumento, apasionan / más y obtienen mayor número de lectores, que las imaginadas, fruto / exclusivo del arte y de la inventiva de su autor. Esta vida adquirida, / esta vida pegadiza gracias a la cual siento y hablo, donación / subconsciente es de los hombres, y si ellos lo supiesen sus escritores / comprenderían que la historia, por ejemplo, de "un billete de Banco", / que pasó por millares de manos y pudo servir así para pagarle las / medicinas a un enfermo como para comprar a un asesino, bien merece los / honores de ser llevada al papel. Diré más: estos libros de "Memorias" / son, por su misma índole y composición, más difíciles de escribir que / las novelas; agotan: porque en cada novela sólo hay un argumento y uno o / dos protagonistas, mientras en una existencia tan agitada como la mía, / en cada nuevo personaje que aparece surge un nuevo protagonista y con / él, quizás, un nuevo enredo. Un libro de "Memorias" equivale a una / sucesión de novelas.