Explore "La orgía perpetua, Flaubert y Madame Bovary" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
Que la novela tiene, como causa remota, la frustración que significó para Flaubert el veredicto de Bouilhet y Du Camp sobre la primera Tentation de Saint Antoine, opinión que, aunque le costó trabajo, llegó a aceptar parcialmente, y que lo llevó a elegir para su siguiente novela un tema y una forma distintos del libro condenado. No es imposible que Bouilhet le sugiriera en esa ocasión la «historia de Delamare», escándalo regional que, sin duda, se conocía en todo Rouen. Tal vez este consejo fuera sólo vagamente aceptado por Gustave, demasiado alicaído en esos momentos para manifestar el entusiasmo que le atribuye Du Camp. Luego, mientras viaja por Oriente y se repone del fracaso, Flaubert considera diversos proyectos, viejos, como el Dictionnaire, o nuevos, como Don Juan, Anubis, la novela cómica y la historia flamenca, sin detenerse a pensar demasiado en las aventuras de Delphine Delamare, pero sin olvidarlas.
Este asunto debió quedar adormecido y postergado pero vivo, pequeño demonio que se fue abriendo camino, a medida que se prolongaba el viaje, al compás de la añoranza que Gustave sentía de su hogar, del paisaje y las gentes de Normandía, que eran el escenario y los actores de la historia de Delamare. Al regresar a Rouen, el propio Bouilhet o Madame Flaubert le contaron sin duda la muerte de Eugéne, que ponía punto final al drama, y tal vez este detalle decidió la elección. Debió hacer averiguaciones, descubrir nuevos datos, mientras corregía las Notes de voyage, y comunicar todo esto a Maxime, y a eso alude la pregunta de su amigo en la carta del 23 de julio. La decisión de poner de lado a Don Juan por Emma Bovary tuvo que ser de finales de julio, tal vez cuando Du Camp se hallaba con él en Croisset.