CAPÍTULO 2
LIBRO VI
Contrahacían de oro y plata cuanto había, para adornar las casas reales
CAPÍTULO 2Visible text2 paragraphs
En todas las casas reales tenían hechos jardines y huertos, donde el Inca se recreaba.
Plantaban en ellos todos los árboles hermosos y vistosos, posturas de flores y plantas olorosas y hermosas que en el reino había, a cuya semejanza contrahacían de oro y plata muchos árboles y otras matas menores, al natural, con sus hojas, flores y frutas: unas que empezaban a brotar, otras a medio sazonar, otras del todo perfeccionadas en su tamaño.
