Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Determinado el Visorrey de entrar en persona contra estos come hombres, enemigos comunes del género humano, llamó á consulta al Audiencia, Sede vacante, Cabildo de la ciudad de La Plata y á las Ordenes, y en particular á estas, y letrados, si podia lícitamente dar por esclavos á los Chiriguanas que se prendiesen en aquella guerra; juntos á la hora señalada, y pidiendo parecer, y dando las causas que le movian á poderlo hacer, hablando primero el doctor Urquizu, dean, le dijo que en la guerra justa, como era la presente, era lícito al rendido captivarle, por ser ya Derecho y comun consentimiento de las gentes, porque si á un enemigo, en la tal guerra, teniéndole rendido, le puedo quitar la vida, gran beneficio le hago, dándosela, hacerle mi esclavo; empero porque él habia visto una cédula del Emperador y rey nuestro señor Carlos V, en que mandaba que á ningunos indios, por delictos gravísimos que tuviesen, ni porque se hobiesen rebelado contra su corona Real, ni por comer carne humana, ni por otros ningunos de sus Virreyes, gobernadores, ni capitanes generales, les pudiesen dar por esclavos, ni á los ya reducidos á su servicio, ni á los que de nuevo se reduciesen, y así ponia en su libertad á todos los indios que como esclavos servian, vendidos y comprados; por lo cual, conforme á esta cédula, usada é guardada, no era lícito darlos por esclavos, por ser ley de nuestro Rey y príncipe, en la cual para con estos indios moderaba la ley y Derecho de las gentes de que arriba hicimos mencion que en la guerra justa al rendido justamente se hace esclavo; á esto respondió el Virrey, aquella cédula haberla Su Majestad despachado y establecido aquella ley para los vecinos de México, donde el Visorrey don Antonio de Mendoza tuvo muchos esclavos indios con sus ingenios, y que no se entendió en estos reinos.
Oído esto por el doctor Urquizu, dijo: Si Vuestra Excelencia esa ley puede así interpretar, con justo título los puede dar Vuestra Excelencia por esclavos. Con este parecer fueron todos los demás prelados de las Ordenes, y casi concluida la consulta, y en este parecer resuelta, viéndome el Visorrey, mandóme decir lo que sentia, y es cierto que no siendo yo sino un muy simple y sencillo religioso de mi Orden, era compañero de mi prior, me habia asentado muy abajo, y aun casi me escondia, porque ni me viesen ni me preguntasen, pareciéndome ya en este particular de los Chiriguanas me tenian por sospechoso.