Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sintió gravemente el Visorrey la huida de los Chiriguanas, como á quien unos indios bárbaros así burlaron, por lo cual, y porque convenia hacerles guerra, subjectarlos, ó echarlos á lo menos de aquellas montañas y carnecerias donde vivian, dende á pocos dias determinó él en persona ir á castigarlos, y de allí entrar en Santa Cruz de la Sierra y sacar á don Diego de Mendoza y justiciarle, como lo hizo despues, y de un tiro matar dos pájaros; sacó tiendas, las cuales armaron delante de su casa, en la cuadra de la iglesia mayor; nombró por capitan general á don Gabriel Paniagua, vecino de la ciudad de La Plata, hombre muy rico, comendador de Calatrava; por maestre de campo, á don Luis de Toledo, su tio. Antes de se determinar tuvo muchos acuerdos y consejos, en los cuales por el Audiencia siempre fué contradicho su parecer de ir en persona, y se lo requirieron, porque para aquella guerra era suficiente un capitan general con ciento y cincuenta soldados y tres capitanes, á quien mandase ir al puesto del rio de los Sauces, dond'el capitan Andrés Manso tuvo poblado, y de allí hiciese la guerra como convenia hacerse á estos come hombres, lo cual mejor que otro lo haria Pedro de Segura, de nacion vizcaino, cursado en guerra contra los Chiriguanas, á quien ya tenia perdido el miedo; envióle á llamar, que vivia pobremente con su mujer y hijos en un valle llamado Sopachui, más de veinte leguas de la ciudad de La Plata, el cual venido y ofreciéndose á servir á Su Majestad y al Visorrey en lo que le mandase, conforme á su obligacion de hijodalgo; empero pidiéndole algun socorro para dejar á su mujer y hijos, no se le dió, y le despidió diciéndole se volviese á su casa.
Determinóse, pues, el Visorrey, contra el parecer del Audiencia y de los demás vecinos y hombres que tenian experiencia cómo se habia de hacer aquella guerra, de ir en persona, y así aderezó y mandó aderezar las cosas necesarias.