Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Acabado con tan buen subceso lo que de Quito se temia, dende á pocos meses tuvo el Marqués aviso por un navio, despachado del puerto de Valparaiso de Chile, que un pirata luterano inglés habia, sin se haber descubierto en otra parte de toda aquella costa, entrado en él con un solo navio de 300 toneladas, muy fuerte y bien artillado, y una lancha, y como entró de repente habiase hecho señor de los navios, donde halló matalotaje bastante de vino, tocino, biscocho y otras cosas, y luego puso bandera de paz y de rescate; rescatáronse los navios, aunque dicen Su Majestad tiene mandado no se haga, mas entonces fué necesario, porque si no se rescataran los quemara, y no se avisara de Chile su entrada, como se avisó; porque en anocheciendo, el un navio alzó anclas y velas, y cogió la delantera al enemigo y vino á dar el aviso con tiempo.
Cuando el pirata llegó al puerto de Valparaiso, en uno de los navios estaba su piloto y maestre, llamado Alonso Bueno, casado en la ciudad de Los Reyes, el cual al general de navio dijo (era hombre noble y confiado): Bien sé que me has de matar; en la ciudad de Los Reyes tengo mujer y hijos y hacienda, y debo y me deben; dame licencia para hacer una memoria que sirva como de testamento, para se la enviar á mi mujer y descargar mi ánima, y sepa lo que le queda á ella y á sus hijos.