Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre todas las cibdades destos reinos, sola la de Quito no quiso acudir á lo que al servicio de su Rey debia, en la cual no sé cuántos criollos (así llamamos á los acá nacidos) de poco juicio, particularmente al que tomaban por cabeza, un muchacho de treinta años, de poca cordura y menos experiencia, que no sabia limpiarse las narices, encomendero y de buena renta y bastantes haciendas, casado, hijo del contador Francisco Ruiz, á quien conocí, conquistador y gran servidor de Su Majestad en la tirania de Gonzalo Pizarro. Estos, con otros nacidos en España, no quisieron recebirlas, y casi se pusieron en arma, á los cuales el Audiencia Real no fué poderosa para refrenarlos, no sé si por faltar el ánimo al Presidente, doctor Barros, y á los demás Oidores, ó por otros respectos de atraerlos por bien.
Tuvieron éstos más que necios hombres por muchos dias nombrados sus oficiales de guerra, y cada dia su escuadron en la plaza de 1.800 hombres, los más arcabuceros.