Descripción Colonial, Libro Segundo coverCAPÍTULO 84
CAPÍTULO 84

DEL GOBERNADOR DON ALONSO DE SOTOMAYOR

CAPÍTULO 84Visible text2 paragraphs
Al mariscal Martin Ruiz de Gamboa succedió don Alonso de Sotomayor, caballero de hábito, el cual desembarcando en Buenos Aires con su gente, algunos se le quedaron en aquel pueblo, pero con pocos menos de cuatrocientos hombres, habiendo padescido grandes trabajos en los despoblados hasta llegar á la cibdad de Córdoba, de la provincia de Tucumán, llegó á ella; de allí á la de Mendoza, en su gobernacion, de donde pasando la cordillera en buen tiempo llegó á la ciudad de Sanctiago (donde yo me halle á la sazon), con cuatrocientos soldados (como habemos dicho), pocos menos, destrozados del camino, todos desnudos y descalzos, á los cuales los vecinos con mucha liberalidad hospedaron en sus casas, vistieron y regalaron con su pobreza y ayudaron con caballos; el cual, con venir con buenas intenciones de proseguir luego la guerra, á persuasion del general Lorenzo Bernal de Mercado, valentísimo capitan, que á la sazon se halló en Santiago, de gran conocimiento en la guerra de los indios, muy temido dellos, de los cuales ha alcanzado famosas victorias con muy pocos soldados, los indios muchos y aun algunas veces solo, y ha hecho cosas dignas de memoria; le dió 120 hombres para que fuese á descubrir unas minas de plata en la cordillera, á las espaldas de Ongol, no faltando quien al gobernador se lo contradijese, é yo fuí uno dellos, que entonces era á mi cargo aquella provincia; con todo eso la despachó.
Partió con ellos de la ciudad de Sanctiago á la ribera del rio Biobio arriba; llegó á la cordillera, halló famosas minas de guijarros, pedernales, peñascos y breñas; llevaba picos, almadanas, fuelles y lo demás necesario para la fundición, y un hombre de Potosí gran fundidor y conocedor de metales, por nombre Pedro Sandi; pero como aquellas minas no llevaban plata, ninguna halló.