Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuatro años habia, poco más, que gobernaba el Marqués, padre de la patria, siendo amado y tenido de los buenos y de los malos, cuando Nuestro Señor fué servido llevarle para sí, recibidos devotísimamente todos los Sacramentos, que muchas veces frecuentaba, sabida ya la venida del conde de Nieva por Visorrey destos reinos, proveido luego que murió don Diego de Acevedo. El dia de su muerte fué muy triste para la cibdad de Los Reyes, y para todo el reino; fué llorado de todos y en particular de los pobres. Enterróse en el convento del seráfico San Francisco, de donde, sacados sus huesos, fueron llevados á España por el padre fray Juan de Aguilera, comisario de aquella Orden en estos reinos.
Era hombre de mediana estatura, más grande que pequeño, espaldudo, y de miembros fornido, de gran ánimo y generoso; nada amigo de derramar sangre, empero que se hiciese justicia; amigo de los hombres animosos.