Explore "La araña negra, Tomo 7" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al sentirse María tocada por la mano de la Naturaleza fué cuando cambió por completo de carácter.
La pubertad parecía haber limpiado obstruídos canales de su organismo por donde ahora circulaban nuevos torrentes de vital energía, y se despertaban en ella sensibilidades desconocidas que le hacían percibir cosas hasta entonces nunca imaginadas. Parecía que su piel se había adelgazado para ser más sensible a todas las impresiones externas, que sus ojos habían estado empañados hasta entonces y ahora lo veían todo en un nuevo aspecto y con asombrosa claridad, y que sus miembros, antes enjutos, ágiles y nerviosos como los tentáculos de un insecto, al henchirse en el presente con esa fuerza vital que hace estallar el capullo y esparce en el espacio un tropel de colores y perfumes, adquirían nueva forma, y lo que perdían en ligereza ganábanlo en solidez, siendo como raíces que la unían a la vida.