Explore "La araña negra, Tomo 7" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Una tarde, estaba tendida sobre el vientre y con la barba apoyada en las manos, soñolienta y amodorrada por los golpes de sol que pasaban a través de la bóveda de enredaderas.
Había llegado la primavera; el vivificante abril abría los pétalos de la flor del naranjo, impregnando la atmósfera con el punzante perfume del azahar, y al respirar, aspirábanse esos efluvios de amor y de bellos sueños que trae consigo la más hermosa de las estaciones.