Explore "Tiempos recios" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
De pronto, en las sombras de aquel pasillo, hubo un ruido: alguien bajaba las escaleras. Era un soldadito, con un fusil en la mano.
Enrique le salió al encuentro y, al ver su uniforme con los galones de teniente coronel, el soldado se cuadró y saludó, muy sorprendido.