Explore "Tiempos recios" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mejor le hubiera ido, pensó muchas veces el ex teniente coronel Enrique Trinidad Oliva, aceptando la propuesta que, en nombre del Ejército de Guatemala, le hizo aquella mañana el jefe de la Justicia Militar, coronel Pedro Castañino Gamarra. ¿Pero, hubieran cumplido con tenerlo sólo dos años en una cárcel militar, bien tratado y manteniéndole la pensión si pedía su baja?
Probablemente, no. Pero acaso no se hubiera pasado los cinco años posteriores a aquella entrevista recorriendo las cárceles militares y civiles de toda Guatemala, peregrinación incomprensible, arbitraria, idiota y humillante, un viacrucis sádico, sólo para hacerlo sufrir y hacerle pagar un crimen que técnicamente no había cometido. ¿Acaso no había sido el dominicano el que disparó dos veces el fusil que mató a Castillo Armas? Y que todos esos coroneles, tenientes coroneles, mayores y capitanes querían cometer, y estaban felices de que alguien lo hubiera hecho, empezando por el canalla del general Miguel Ydígoras Fuentes, que ahora disfrutaba de una Presidencia que, por supuesto, no merecía.