Explore "El sueño del celta" by Mario Vargas LLosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
La víspera de partir en el Liberal rumbo al Putumayo, Roger Casement decidió hablar francamente con Mr. Stirs. En los trece días que llevaba en Iquitos había tenido muchas conversaciones con el cónsul inglés, pero no se había atrevido a tocarle el tema. Sabía que su misión le había granjeado muchos enemigos, no sólo en Iquitos, en toda la región amazónica; era absurdo que, además, se indispusiera con un colega que podría serle de gran utilidad en los días y semanas siguientes si se veía en algún serio aprieto con los caucheros. Mejor no mencionarle ese escabroso asunto.
Y, sin embargo, aquella noche, mientras él y el cónsul tomaban la acostumbrada copa de oporto en la salita de Mr. Stirs, oyendo repicar al aguacero en el techo de calamina y las trombas de agua golpeando los cristales y la baranda de la terraza, Roger abandonó la prudencia.