Explore "Sobre el fascismo" by Antonio Gramsci on Textopian. Read with annotations and highlights.
El fascismo ha sido la última "representación" ofrecida por la pequeña burguesía urbana en el teatro de la vida política nacional. El miserable fin de la aventura fiumiana[1] es la última escena de la representación. Puede considerarse como el episodio más importante del proceso de disolución interna de esta clase de la población italiana.
El proceso de descomposición de la pequeña burguesía se inicia en la última década del siglo pasado. La pequeña burguesía pierde toda importancia y decaen todas sus funciones vitales en el campo de la producción, con el desarrollo de la gran industria y del capital financiero; se convierte en pura clase política y se especializa en el "cretinismo parlamentario". Este fenómeno, que ocupa gran parte de la historia contemporánea italiana, toma diversos nombres en sus distintas fases: se llama originalmente "advenimiento de la izquierda al poder", se vuelve giolittismo, lucha contra los intentos kaiserísticos de Umberto I, se extiende en el reformismo socialista. La pequeña burguesía se incrusta en la institución parlamentaria: de organismo de control de la burguesía capitalista sobre la Corona y sobre la administración pública, el Parlamento se convierte en nido de charlatanería y de escándalos, se vuelve en un medio para el parasitismo. Corrompido hasta le médula, sometido completamente al poder gubernamental, el Parlamento pierde todo prestigio ante las masas populares. Las masas populares se convencen de que el único instrumento de control y de oposición a los arbitrios del poder administrativo es la acción directa, es la presión desde el exterior. La semana roja[2] de junio de 1914, contra la destrucción, es la primera y grandiosa intervención de las masas populares en la escena política, para oponerse directamente a los arbitrios del poder, para ejercer realmente la soberanía popular, que ya no encuentra ninguna expresión en la cámara representativa: puede decirse que en junio de 1914 el parlamentarismo entró, en Italia, en la vía de su disolución orgánica y, con el parlamentarismo, la función política de la pequeña burguesía.