El Danubio by Claudio Magris — Read

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La relación de Amedeo, contenida en una detallada carta -que he traído conmigo para comprobarla, como suele decirse, in situ, antes de discutirla con él cuando, dentro de poco, se una a nosotros-, acepta, si bien con algunas variantes, la tesis Furtwangen, según la cual las fuentes del Danubio son las del Breg: el Breg, por consiguiente, es el auténtico Danubio, y el Brigach, menos alejado del mar Negro, su afluente. La relación es una epístola incisiva, cuya precisión científica va acompañada de elegancia humanista e imbuida de melancolía; se reconoce en ella no solo al autor de los estudios sobre los derrumbamientos y deslizamientos masivos, comunas militares de la sedimentología, sino también el más ignorado y evasivo autor de textos más secretos, como el Elogio de la distracción, y de puntillosas e inquietas traducciones de poemas románticos alemanes.

Se deduce de la relación que lo que le atrajo en un principio fue la posada, aquella Gasthaus con el tejado inclinado, revestido de madera, que se halla junto a las fuentes del Breg. Hay muchas posadas en su relación, que es el auténtico relato de una expedición, como la de los exploradores a la búsqueda de las fuentes del Nilo, y anota por tanto las etapas y las fases del camino; pensiones con enanos de piedra en el jardín, ramas de árbol, pianolas antiguas, escaleras de madera que llevan al altillo. Entre las líneas de esta relación, escrita por un hombre por otra parte tan amable y tranquilizador, se adivina un disimulado intento de fuga, el círculo vicioso de alguien que parece buscar un escondite, un lugar en el que desaparecer y no ser nadie. Esas posadas son acogedores lugares de tertulia y copas, pero en los rincones un poco oscuros de la Stube o en los dormitorios de techo inclinado el autor busca también algo diferente y antitético, la cabaña de la bruja en el bosque, descubierta en los libros de la infancia, con la cual ya nadie podrá encontrarse jamás. Es como si, al contrario de Tristam Shandy que temía no llegar a encontrarse nunca, él quisiera perderse y ofrecerse a sí mismo indicaciones desorientadoras.

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