Explore "Apocalipstick" by Carlos Monsiváis on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Ah, Ciudad de México! Así que la delincuencia no te deja salir sola en las noches. El protocolo histórico se mantiene, y lo que varía es la eliminación de la frase explicativa: "Esto es un asalto". ¿Qué más va a ser si el hampón o los hampones amagan con revólveres, y si el hecho es tan común que incluso los nunca antes despojados ya creen haber vivido la experiencia? Se acentúa la impresión fatídica: aquí a nadie lo asaltan por vez primera, de tanto oír o leer o ver al respecto a todos nos han capturado en un taxi, o al abrir la puerta del garage, o en la calle a cualquier hora, o en el restaurante de lujo, o en el negocio, o en el microbús, o en el salón de belleza, o en el camino del Metro a la casa, o en la combi, o en el Metro, o al salir del Banco, o en el alto que se eterniza, o en donde quiera que ustedes gusten y ellos atraquen. En esta materia no existe el día menos pensado. Con los dones anticipatorios al alcance, cada uno imagina o evoca las situaciones afrentosas:
• el delincuente insulta al asaltado y lo responsabiliza por los sufrimientos familiares; la víctima se angustia y se estremece en la cajuela, aumentando o disminuyendo el tiempo en el encierro;