Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 2" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un imperio que se precie de serlo no sólo se establece sobre las puntas de las bayonetas, o el consenso, también sobre las pilas de libros, porque la cultura da lustre y establece una cobertura amable y civilizadora, porque el conocimiento y la información dan poder; porque los franceses bien saben y recuerdan que el paso del primer Napoleón por Egipto será recordado por la piedra de Rosetta y no por la batalla naval de Abukir. Por todo eso al inicio del 64 el general Bazaine recibió de su emperador un encargo singular.
El 20 de marzo el general le escribe a Juan Nepomuceno Almonte, el hombre fuerte de la Regencia: "Me ocupo en este momento de crear una comisión científica, artística y literaria, cuyo asiento central será México, la que tendrá correspondencia con todos los puntos importantes del Imperio y cuyos miembros serán escogidos a la vez entre los mexicanos, los franceses y los residentes extranjeros. [. ] El objeto de esta comisión es desarrollar en México el gusto por el cultivo de las ciencias, de las letras y de las artes; favorecer aquí, por medio de la publicación de buenos métodos, los progresos de la agricultura y de la industria; dar a conocer lo que este país, tan liberalmente dotado por la Providencia, posee en riquezas de toda especie, y preparar, así, las vías de la inmigración; establecer, en fin, entre México y Francia, un comercio de cambio científico y una corriente intelectual igualmente provechosa a los intereses de los dos pueblos".