Explore "1905" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era en las ciudades donde tenían lugar los acontecimientos decisivos de la revolución pero los campos no guardaban un silencio pasivo. Se agitaban ruidosamente, se levantaban con pesadez y daban traspiés como al salir de un sueño; y, apenas se dio cuenta de estos primeros signos de agitación, la clase dirigente entera tembló.
Durante los dos o tres años que habían precedido a la revolución, las relaciones entre campesinos y propietarios se fueron haciendo muy difíciles. Los «malentendidos» se multiplicaban. A partir de la primavera de 1905, la efervescencia en los campos se hace amenazadora; se manifiesta bajo aspectos variados a las diversas regiones del país. Esquemáticamente, se pueden señalar tres zonas de «revolución» campesina: 1) el norte, que se distingue por un desarrollo considerable de la industria de fabricación; 2) el sudeste, relativamente rico en tierras; 3) el centro, en que la tierra falta y donde esta cuestión se agrava aún más por el estado lamentable en que vegeta la industria. A su vez, el movimiento campesino elaboró cuatro procedimientos típicos de lucha: ocupación de las tierras de los propietarios, acompañada de expulsión de los amos y destrucción de sus mansiones, con el fin de asegurar al pueblo una utilización más amplia de las tierras; apropiación de los trigos, el ganado, el heno y tala de bosques con el fin de avituallar inmediatamente al pueblo hambriento y necesitado; huelga y boicot teniendo por objeto obtener una disminución del arrendamiento, o el elevar los salarios; y finalmente, negativa a proporcionar reclutas al ejército, a pagar los impuestos y las deudas. Diversamente combinados, estos procedimientos de lucha se propagaron en todo el país, adaptándose a las condiciones económicas de cada región. El movimiento campesino fue particularmente violento en el centro miserable. La devastación pasó por estas provincias como un ciclón. En el mediodía se recurrió principalmente a las huelgas y al boicot de las explotaciones. Finalmente, en el norte, donde el movimiento fue más débil, se pensó sobre todo en cortar madera para calefacción. Los campesinos se negaron a reconocer los poderes administrativos y a pagar los impuestos allí donde la revuelta económica tomaba un carácter político radical. En todo caso, el movimiento agrario no ganó a las masas profundas más que después de la huelga de octubre.