Explore "La Comendadora" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al oscurecer se dirigió la condesa al cuarto de su hija, antes de que encendiesen luces, pues no quería verla, aunque deseaba consolarla, y se encontró con la siguiente carta, que le entregó la camarera de sor Isabel:
Mi muy amada madre y señora: