Explore "Salta" by Juan Carlos Dávalos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quince leguas adentro del Rosario de la Frontera, en viaje a las Mercedes, hicimos alto para almorzar en un puesto que estaba en una falda, en pleno monte, al otro lado de un arroyo, que costeaba el camino. El dueño, un gaucho de tipo morisco, nos acogió con toda clase de atenciones. Además, como la subida a la casa presenta ciertas dificultades para unos compañeros míos que venían en araña, el gaucho le gritó a su hijo, luego de hacernos pasar a la cocina:
-- ¡A ver, muchacho! Mostráles el camino a esos señores. ¡Y te has de sacar el sombrero!