Explore "Sancho Saldaña" by José de Espronceda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ya vencedor, ya vencido, / / se ve cada cual a instantes, / / Con más enojo acometen / / y con brazo más pujante, / / espumarajos vertiendo / / silenciosos y tenaces.
Era Sancho Saldaña demasiado buen capitán para no haber dejado algunos cuerpos de reserva con que volver al combate en caso de una derrota, por lo que metiendo espuelas a su caballo, y desesperado de rehacer a aquellos cobardes, trató sólo de renovar el combate con nuevas fuerzas.