Explore "La puchera" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quilino obró como un sabio cuando retrocedió desde el portillo de la sierra. Si llega á bajar á Las Pozas, no vuelve á su casa tan entero como de ella había salido. Estaba el Josco aquella madrugada, que metía miedo.
-Cuenta, Pedro Juan,-le había dicho la noche antes su padre (que ya le esperaba con la torta cocida y la cena dispuesta) en cuanto le vió entrar, de vuelta de su viaje al barrio de la Iglesia.