Explore "De sobremesa; crónicas 4" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por los que hacen ostentación de lo superfluo cuando lo más preciso escasea, se dijo: «Gran tocado y chico recado». Nuestra vanidad de hidalgos ha cambiado los términos, y ahora, con el monumental evacuatorio de la Puerta del Sol, bien puede decirse de nosotros lo contrario: «Chico tocado y gran recado», con la significación que la palabra "recado" tiene en Andalucía.
Si las "preciosas" ridiculizadas por Molière poetizaban, denominando "Le superflú de la boisson", á lo que tiene más bajo nombre, los madrileños hemos puesto una superfluidad al servicio de esas superfluidades.