Explore "El niño de la bola" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
El memorable año de 1808 vivia en la Ciudad cierto cumplido caballero, huérfano, célibe, y de unos cinco lustros de edad, llamado D. Rodrigo Venegas, que se jactaba de proceder de aquel Reduan del mismo apellido, príncipe moro con vetas de cristiano, cuyo nacimiento se debió, segun ya sabreis, al dramático enlace de un vástago de la casa señorial de Luque con la hermosísima Princesa Cetimerien, descendiente del Profeta Mahoma.
Como quiera que fuese, nuestro D. Rodrigo habia heredado de sus padres mucha hacienda y un viejísimo y destartalado caseron, con honores de palacio, en cuya fachada se veian los ambiguos escudos de armas de tan esclarecida familia, pregonando antiguas hazañas que ya no iban teniendo imitadores en tierra española.; y, por resultas de todo ello, el buen hijodalgo, hombre de entero corazon y encumbradas ideas, se consumia en aquel decaido y sedentario pueblo, no sabiendo qué hacerse de sus rentas ni de su sangre, ansiosas de correr en empeños nobles y generosos.