Explore "El niño de la bola" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las doce de la noche acababa de cantar el sereno cuando D. Trinidad y la señá María Josefa se retiraron de la sala, dejando en manos de la famosa Imágen del Niño de la Bola la solucion de la suprema crísis á que habia llegado el espíritu de Manuel Venegas.
Reinó desde entónces en la casa un profundo silencio, interrumpido únicamente por los cautelosos pasos del vigilante Cura, que se acercaba de vez en cuando á la rendija de la puerta á observar á Manuel, y por los cuchicheos de las mujeres, acuarteladas en la cocina.