Explore "El misterio de un hombre pequeñito" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Semejante á un temblor de tierra, aquella noche rodó por las tertulias del Casino, del Toro Blanco y del Café de la Coja, la noticia de que don Niceto, acompañado de su secretario y de dos números de la Guardia civil, había procedido á la detención de los hermanos Paredes y que éstos hallábanse presos é incomunicados en los sótanos de la cárcel.
Suceso tan inverosímil puso en nerviosa conmoción al vecindario. Muchos curiosos fueron á la tienda de los supuestos detenidos, en busca de informes, pero la encontraron cerrada, y esta clausura acrecentó la general espectación. Todos acudieron entonces á la fonda, y don Valentín se halló acosado y vencido á preguntas. Don Juan Manuel Rubio, don Elías, don Artemio, don Ignacio y otras personas, le cercaron.