Capítulo 103
En la Calleja
Capítulo 103Visible text2 paragraphs
Media noche. La luna á la calleja enjabelga. La tapia de un convento de una vera. Sobre ella, monumento de soledá, un ciprés lanza á una reja su sombra, en la que envuelta una pareja consumiéndose. El mozo está sediento y ella siente en los hierros el violento batir del corazón. Cruza una queja alada el aire y quiebra el embeleso de los amantes. Vuela en roto giro un murciélago. «No, me tienes preso!»
«Pues bien, adiós, mi Dios, ya me retiro!» Rompe el silencio un redoblado beso; luego unos pasos lentos y un suspiro.
