Explore "Adriana Zumarán" by Carlos Alberto Leumann on Textopian. Read with annotations and highlights.
En esa misma semana tan llena de emociones, volvió a la estancia de su tío para buscar a su madre, que decidió instalarse definitivamente en la ciudad. Fue por la mañana y pasó el día con sus parientes. La notaron cambiada, muy abstraída. No tuvo "rarezas", no contradijo a nadie y rezó con su tía en el oratorio.
Sus dos primas la observaban, mirándose luego con cierto aire de asombro, como si esta nueva manera de ser tuviese también su punto censurable. A Fernando, que de allí a poco debía emprender un viaje a Europa, le habló en tono afectuoso, pidiéndole no dejara de escribir con frecuencia, y ayudó a su madre, muy solícita, en el arreglo del equipaje. Su tío relataba anécdotas sobre un político de gran actuación fallecido el día anterior.