Capítulo 11
VOLUMEN 2 · Parte 7: La Boda y la Luna de Miel
CAPÍTULO 11
Capítulo 11Visible text2 paragraphs
Cuando entró el malaventurado chico en su casa, Fortunata no había aparecido aún. Lo mismo fue verle Patricia en aquel lastimoso estado, que correr a dar aviso a doña Lupe, la cual no tardó en presentarse alborotada y afligida. Lo primero que hizo, conforme a su gran carácter, fue sobreponerse a los sucesos, no amilanarse por la vista de la sangre y dictar atinadas órdenes preliminares, como acostar a Maximiliano, traer provisión de árnica, reconocerle bien las contusiones que tenía y llamar un médico.
«¿Pero y Fortunata?».
