Capítulo 2
VOLUMEN 3 · Parte 2: La Restauración Vencedora
CAPÍTULO 2
Capítulo 2Visible text2 paragraphs
Quedose Jacinta como una estatua, y al fin, volviendo la espalda a su marido, hizo un ademán de salir. Él la cogió por una mano, y quiso abrazarla. Ella no se dejó. En medio del estrujón frustrado, sólo pudo articular la esposa muy vagamente estas palabras: «Me voy». Lo que más la irritaba era que el tunante, después de lo que había dicho, tuviera todavía humor de bromas y pusiera aquella cara de pillín, como si se tratara de una cosa de juego. Porque se sonreía, y tranquilo en apariencia, díjole en tono de seriedad cómica:
«Señora, acuéstese usted».
