Fortunata y Jacinta coverCapítulo 1
Capítulo 1

VOLUMEN 3 · Parte 4: Un Curso de Filosofía Práctica

CAPÍTULO 1

Capítulo 1Visible text2 paragraphs
Dos o tres veces fue D. Evaristo al siguiente día a enterarse de la salud de Fortunata; pero no la pudo ver. Dorotea le dijo que la señorita no quería ver a nadie, y que de tanto pensar que era honrada, le dolía horriblemente la cabeza. Al otro día la señorita estaba un poco mejor, se había levantado y apetecido un sopicaldo. «Pero sigue con la misma idea-añadió no sin malicia la chica, que era graciosa y avisada. Se lo prevengo, señor, para que le lleve el genio y le diga que sí».
-Descuida, hija-replicó el caballero-, que por mí no ha de quedar. ¿Puedo verla? ¿No la molestaré mucho? ¿Sabe que estoy aquí?