Explore "Almas errantes" by Ricardo Catarineu on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fernando se aclimató en Bellavista muy a su sabor, y curada la herida, en lo cual se tardó más de un mes, aun llevaba otro en casa de la hermosa cubana, correspondiendo rumbosamente a esta generosa hospitalidad con artísticos regalos de raro valor.
Mercedes, por su lado, no quería que el artista saliera de allí nunca, pues su presencia era para retener a Carlos un medio inapreciable.