Explore "El olmo del paseo" by Anatole France on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tenía su comercio de libros el señor Paillot en el ángulo que forma la plaza de San Exuperio con la de la calle de Tintelleries. Casi todas aquellas casas eran antiguas; las más próximas a la iglesia ostentaban letreros pintado s o esculpidos. En muchas, el violento declive de los tejados formaba un frontón picudo, y sus fachadas lucían las cruces del entramado. Una de aquellas casas, conservando sus viejas vigas labradas, era una verdadera joya en su género, que los inteligentes admiraban. Las carreras estaban sostenidas por modillones tallados: unos, en forma de ángeles con escudos, y otros, representando un fraile acurrucado. A la izquierda de la puerta, en un pilar, se alzaba una figura de mujer, mutilada, con la frente ceñida por una corona de grandes florones. Las gentes de la ciudad suponían que representaba a la reina Margarita. Y aquella casa era conocida por este nombre: Casa de la reina Margarita.
Creíase, fundando la creencia en afirmaciones de Dom Mauricer, autor de un Tesoro de antigüedades, impreso en 1703, que Margarita de Escocia vivió en dicha casa durante algunos meses del año 1483. Pero el señor de Terremondre, presidente de la Sociedad de Agricultura y Arqueología, prueba, en una Memoria sólidamente razonada, que dicho edificio lo construyó en 1488 un rico burgués llamado Felipe Tricouillard. Los arqueólogos de la ciudad, que acompañan a los curiosos en sus visitas, al hallarse frente a la casa, y aprovechando un momento en que las señoras estén distraídas, señalan con el dedo los blasones insinuantes de Felipe Tricouillard, grabados en un escudo sostenido por dos angelitos. Esos blasones, que Terremondre compara, muy juiciosamente, con los de Coleoni de Bérgamo están igualmente representados en un modillón que apoya el extremo izquierdo del dintel de la puerta principal.